Cada vez es más habitual que las parejas tengan un componente internacional en su relación. Uno de los cónyuges puede haber nacido o haberse criado fuera de Inglaterra y Gales, la pareja puede haber decidido casarse en el extranjero o puede haber vivido en distintos países durante su relación.
Independientemente del motivo por el que una pareja se haya casado en el extranjero, en muchos casos es posible obtener el divorcio en Inglaterra y Gales. Sin embargo, existen una serie de cuestiones importantes que deben tenerse en cuenta desde el principio, especialmente si el matrimonio está legalmente reconocido aquí, si los tribunales de Inglaterra y Gales tienen jurisdicción para conocer del divorcio y si otro país también podría tener jurisdicción.
En esta guía respondemos a algunas de las cuestiones principales que deben considerarse si se casó en el extranjero y está pensando en divorciarse en Inglaterra y Gales.
¿PUEDO DIVORCIARME EN INGLATERRA Y GALES SI ME CASÉ EN EL EXTRANJERO?
Sí, en muchos casos. Por lo general, no es necesario obtener el divorcio en el país en el que se celebró el matrimonio. El hecho de que la boda haya tenido lugar en el extranjero no impide, por sí mismo, que pueda divorciarse en Inglaterra y Gales.
Hay dos cuestiones principales que deben considerarse:
- ¿Está su matrimonio legalmente reconocido en Inglaterra y Gales?
- ¿Tienen los tribunales de Inglaterra y Gales jurisdicción para conocer de su divorcio?
Para solicitar el divorcio en Inglaterra y Gales, deberá facilitar información sobre su matrimonio y, normalmente, aportar el certificado de matrimonio. Si el certificado no está redactado en inglés, será necesario aportar una traducción certificada.
El matrimonio deberá, por lo general, haberse celebrado válidamente conforme a la legislación del país en el que tuvo lugar. Los requisitos varían de un país a otro y pueden incluir determinadas formalidades relativas a la ceremonia, la inscripción del matrimonio, la presencia de testigos o el cumplimiento de requisitos religiosos y/o civiles.
Si el matrimonio no se celebró válidamente conforme a la legislación del país en el que tuvo lugar, puede plantearse la cuestión de si existe un matrimonio que pueda ser disuelto mediante divorcio en Inglaterra y Gales. Esta es una cuestión que puede requerir asesoramiento jurídico especializado, especialmente cuando existen dudas sobre la validez del matrimonio.
¿PUEDO DIVORCIARME SI MI CÓNYUGE VIVE EN OTRO PAÍS?
Potencialmente, sí. El hecho de que su cónyuge viva en el extranjero no impide automáticamente que los tribunales de Inglaterra y Gales puedan conocer de su divorcio.
Sin embargo, deberá demostrarse que los tribunales de Inglaterra y Gales tienen jurisdicción. Las normas sobre jurisdicción se basan principalmente en el domicilio y la residencia habitual de las partes.
En los nuevos procedimientos de divorcio, las normas aplicables en materia de jurisdicción están contenidas principalmente en la legislación nacional del Reino Unido. Las normas que anteriormente se aplicaban en virtud del Reglamento Bruselas II bis a determinados asuntos dentro de la UE ya no se aplican a los nuevos procedimientos iniciados después del final del período de transición del Brexit.
En términos generales, los tribunales de Inglaterra y Gales pueden tener jurisdicción cuando, por ejemplo:
- una de las partes tiene su domicilio en Inglaterra y Gales; o
- una de las partes ha tenido su residencia habitual en Inglaterra y Gales durante el período requerido.
Las normas sobre jurisdicción son técnicas y su aplicación dependerá de las circunstancias concretas de las partes. Cuando existe un elemento internacional en el matrimonio, es importante determinar la jurisdicción antes de iniciar el procedimiento, especialmente cuando también sea posible iniciar un procedimiento de divorcio en otro país.
¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE RESIDENCIA HABITUAL Y DOMICILIO?
La residencia habitual y el domicilio son conceptos jurídicos diferentes, aunque ambos pueden ser relevantes para determinar si los tribunales tienen jurisdicción.
La residencia habitual se centra, por lo general, en el lugar que constituye el centro de vida de una persona. Es una cuestión de hecho y dependerá de las circunstancias de cada individuo, incluyendo dónde vive y la naturaleza y estabilidad de sus vínculos con ese país.
El domicilio es un concepto más complejo. Por lo general, una persona tiene un domicilio de origen desde su nacimiento y posteriormente puede adquirir un domicilio por elección. Para establecer un domicilio por elección deben tenerse en cuenta tanto la residencia de la persona como su intención respecto del lugar que considera su hogar permanente o indefinido.
El domicilio puede ser especialmente importante en asuntos de Derecho de Familia con un componente internacional y no debe confundirse simplemente con la nacionalidad o con el país en el que una persona vive actualmente. Cuando la jurisdicción depende del domicilio, es recomendable obtener asesoramiento jurídico especializado.
¿ES IMPORTANTE SI TAMBIÉN PUEDO DIVORCIARME EN OTRO PAÍS?
Sí. Si tiene vínculos con más de un país, es importante determinar qué jurisdicciones están disponibles antes de iniciar un procedimiento de divorcio.
Los distintos países pueden adoptar enfoques muy diferentes respecto del divorcio, la liquidación económica del matrimonio y las cuestiones relativas a los hijos. Por tanto, el resultado puede depender significativamente del país en el que se inicie el procedimiento.
Esto puede ser especialmente importante cuando las partes tienen bienes, empresas, pensiones o propiedades en distintos países, o cuando uno de los cónyuges tiene ingresos o capacidad de generar ingresos significativamente superiores a los del otro.
Inglaterra y Gales tiene una reputación internacional por la amplitud de las facultades de sus tribunales al determinar las reclamaciones económicas derivadas del matrimonio. Sin embargo, determinar si resulta beneficioso para una persona concreta iniciar el procedimiento aquí dependerá de sus circunstancias y de las jurisdicciones disponibles.
Por ello, es importante obtener asesoramiento desde una fase temprana y, cuando proceda, analizar la situación en cada una de las jurisdicciones potencialmente relevantes antes de iniciar un procedimiento.
SI ME CASÉ EN OTRO PAÍS, ¿SE RECONOCERÁ MI MATRIMONIO EN INGLATERRA Y GALES?
Por lo general, sí, siempre que el matrimonio se haya celebrado válidamente conforme a la legislación del país en el que tuvo lugar y no exista ningún otro motivo por el que no deba reconocerse conforme al Derecho inglés.
Las normas concretas pueden ser complejas, especialmente cuando el matrimonio ha sido religioso, consuetudinario o ha implicado varias fases de inscripción o registro.
Si desea divorciarse en Inglaterra y Gales, normalmente deberá aportar su certificado de matrimonio. Cuando el certificado no esté redactado en inglés, generalmente será necesaria una traducción certificada.
Si no dispone del certificado de matrimonio original, en determinadas circunstancias puede ser posible continuar con el procedimiento sin él, aunque normalmente será necesario aportar pruebas del matrimonio y explicar por qué no puede facilitarse el certificado.
¿DÓNDE DEBERÍA DIVORCIARME SI ME CASÉ EN EL EXTRANJERO?
No existe una respuesta única a esta pregunta. La jurisdicción adecuada dependerá de las circunstancias de las partes y de los países con los que tengan vínculos.
Si existe la posibilidad de elegir entre distintas jurisdicciones, puede ser importante considerar:
- si los tribunales de ese país tienen jurisdicción;
- la duración y el coste probable del procedimiento de divorcio;
- cómo abordarán los tribunales la liquidación económica del matrimonio;
- el tratamiento de los bienes situados en distintos países;
- si existe un acuerdo prenupcial o postnupcial y cómo podría ser tratado;
- cómo abordarán los tribunales las cuestiones relativas a los hijos;
- si las resoluciones dictadas serán reconocidas y ejecutables en los demás países relevantes; y
- si ya existen, o podrían iniciarse, procedimientos en otra jurisdicción.
Es especialmente importante obtener asesoramiento antes de iniciar un procedimiento cuando existe la posibilidad de que ambos cónyuges puedan iniciar procedimientos en distintos países. Las normas sobre jurisdicción, reconocimiento y ejecución de resoluciones pueden ser complejas, y las consecuencias de iniciar un procedimiento en una jurisdicción en lugar de otra pueden ser significativas.
¿QUÉ OCURRE CON LAS FINANZAS SI ME DIVORCIO EN INGLATERRA Y GALES?
El divorcio es independiente de las cuestiones económicas derivadas del matrimonio. Es posible obtener el divorcio sin haber resuelto las reclamaciones económicas, aunque, por lo general, es importante abordar dichas reclamaciones y, cuando proceda, obtener una resolución judicial que regule las cuestiones económicas de forma jurídicamente vinculante.
Los tribunales ingleses tienen amplias facultades para determinar las reclamaciones económicas tras un divorcio. Dependiendo de las circunstancias, estas pueden incluir órdenes relativas a propiedades, capital, pensiones, inversiones, empresas y pensiones alimenticias.
Cuando existe un elemento internacional, pueden surgir cuestiones adicionales relacionadas con bienes o ingresos situados en el extranjero y con el reconocimiento y la ejecución de las resoluciones económicas en otros países.
Por ello, es importante no asumir que la obtención del divorcio pone fin por sí misma a todas las reclamaciones económicas. Es recomendable obtener asesoramiento especializado sobre los aspectos económicos del divorcio de forma independiente.
¿CUÁNTO TARDA UN DIVORCIO EN INGLATERRA Y GALES?
El procedimiento de divorcio en Inglaterra y Gales es actualmente un procedimiento basado en el principio de divorcio sin culpa. No es necesario demostrar que el otro cónyuge ha tenido un comportamiento indebido ni que uno de los cónyuges es responsable de la ruptura del matrimonio.
El procedimiento normalmente tarda al menos siete meses desde el inicio de la solicitud hasta la obtención de la resolución definitiva, siempre que las distintas fases se completen sin retrasos. Existe un período obligatorio de 20 semanas entre la presentación de la solicitud de divorcio y el momento más temprano en el que puede solicitarse la resolución condicional.
No obstante, el procedimiento de divorcio no determina por sí mismo cómo deben resolverse las cuestiones económicas de las partes ni los acuerdos relativos a los hijos. Estas cuestiones pueden requerir negociaciones independientes o procedimientos judiciales.
¿QUÉ OCURRE SI TENEMOS HIJOS?
Si tienen hijos y existe un elemento internacional en su relación, es especialmente importante obtener asesoramiento antes de tomar decisiones relativas al traslado de los hijos o a su residencia en otro país.
Los distintos países pueden tener normas diferentes respecto de la responsabilidad parental, el traslado internacional de los hijos y los acuerdos sobre su cuidado. Los asuntos internacionales relativos a los hijos también pueden implicar cuestiones de jurisdicción, reconocimiento y ejecución y, en determinadas circunstancias, sustracción internacional de menores.
El asesoramiento jurídico adecuado dependerá de las circunstancias concretas de la familia y de los países implicados.
¿QUÉ DEBO HACER SI ESTOY PENSANDO EN DIVORCIARME INTERNACIONALMENTE?
Si se ha casado en el extranjero o usted o su cónyuge viven, trabajan o tienen bienes fuera de Inglaterra y Gales, es aconsejable obtener asesoramiento antes de iniciar un procedimiento de divorcio.
Una valoración inicial puede determinar:
- si puede divorciarse en Inglaterra y Gales;
- si otro país también puede tener jurisdicción;
- dónde podría ser más conveniente iniciar el procedimiento;
- cómo es probable que se traten sus reclamaciones económicas;
- si un acuerdo prenupcial o postnupcial puede ser relevante; y
- qué medidas deberían adoptarse respecto de los bienes situados en el extranjero o de las cuestiones relativas a los hijos.
En Rayden Solicitors podemos ofrecer asesoramiento personalizado sobre divorcios internacionales y sobre las cuestiones económicas y relativas a los hijos que puedan surgir.
Si desea hablar con nuestros abogados especializados en divorcios internacionales sobre su situación, póngase en contacto con nosotros. Podemos asesorarle sobre las cuestiones de jurisdicción que se planteen en su caso y orientarle sobre las consideraciones jurídicas y prácticas relacionadas con un divorcio internacional.